Lost Levels

14 septiembre, 2005

Juegos de lucha y películas de patadas

Este post estaba pensado para mi propio weblog, El analito en disolución, pero como se me ocurrió tratarlo antes de ser miembro de este weblog y he estado de exámenes, hablaré hoy de él.
Para nadie habrá pasado desapercibida la estrecha relación que existe entre videojuegos y cine, no sólo por las adaptaciones bidireccionales, sino por el uso de temas comunes: Argumento, géneros, tipos de personajes e incluso el enfoque de las escenas en el caso de los juegos más modernos. Es un hecho normal: El cine, al fin y al cabo, repite los esquemas vistos en la literatura, como se hace en cualquier creación artística: Inspirarse en lo anterior para hacer algo parecido, pero nuevo.
Así, los juegos de aventuras como Tomb Raider tienen su antecedente en sagas como la de Indiana Jones. Los de terror como Resident Evil y Silent Hill en La noche de los muertos vivientes y El exorcista. Y sagas como Metal Gear tienen características comunes con las películas de espionaje (al fin y al cabo, Metal Gear es un “Tactical Espionage Action” según su propio creador, Hideo Kojima). Y así, el género que me ocupa, la lucha.
¿Qué hay de especial? Pues lo siguiente: Que mientras en el cine las películas de artes marciales con Chuck Norris, Van Damme y compañía son consideradas bodrios por la crítica y el público, los juegos de lucha son excelentes para los equivalentes videojueguísticos. ¿Y por qué, si al fin y al cabo parecen ser equivalentes? Y entonces uno se hace la pregunta: ¿Lo son de veras?
Es aquí donde empieza la reflexión, qué diferencia el juego de la película. Y la respuesta es clara: La jugabilidad. El hecho de que el jugador pueda interferir en el desarrollo del juego es un factor realmente diferenciador, porque mucha gente no soporta la cara de palo de Van Damme (no es que sea demasiado extraño, la verdad) o las tonterías de Steven Seagle, pero alucinan con Ken Masters, Kazuya Mishima y Kyo Kusanagi.
Por ello, he decidido hacer una comparación: Street Fighter frente a su adaptación cinematográfica, protagonizada por el belga saltarín de nombre francés y apellido neerlandés: ¡¡ÉL!!

Con representantes como este, no me extraña que en Europa los belgas tengan fama de tontos.
En fin, veamos... por un lado, está el juego. Basémonos en Super Street Fighter 2, que en la película salen “Cammy” y “Dee Jay” (nótese el uso sarcástico de las comillas). Dieciséis personajes, cada cual con un estilo de lucha (algunos más equilibrados, pero bueno...) y una historia que explica su presencia en el torneo (pues eso, como antes).

Personajes, hasta cierto punto, independientes (aunque M. Bison (Vega en Japón) y sus secuaces sean malos y demás).
Entonces es cuando llega “Von Doom”, o el director, y decide que eso no puede ser, que una historia de personajes con motivaciones libres es mala, que aquí nos montamos un “buenos vs. malos”, con los “usamericanos” de buenos, por supuesto. No vaya a ser que el espectador tenga pensamientos propios. Y centramos el protagonismo en Guile, que para algo es un piloto del ejército americano, un patriota. Y sus “partenaires” de chanzas son Cammy, que es inglesa y socia de EEUU, por tanto, y Chun-Li, que es china y no queremos follones con esos comedores de perros. Y para rematar la faena de modo que el espectador friqui quiera volarse la tapa de los sesos, le damos el papel al belga de la patada giratoria volante (en todas sus películas salta y da una patada con la pierna izquierda mientras gira, lo juro).
¿El resto de personajes? O malos, o pilluelos contratados por los buenos, o salen poco. O no lo hacen, que es casi mejor.

Bien, una vez resuelto el dilema de los personajes, vayamos por el quid de la cuestión: La acción, la lucha. ¡El público quiere eso! Los miles de fans se han arrastrado desde los salones de recreativos hasta las salas de cine sólo para ver a un Ryu de carne y hueso marcándole el pecho a Sagat como pasó en el primer Street Fighter, ese juego que muchos arrogantes soplagaitas confunden con su segunda parte (y la segunda con el Champions Edition). El público espera duelos emocionantes, con patadas, puñetazos y otras formas de agresión. El problema, claro está, es que es una película, no un juego. En el original, uno escoge su favorito y comienza a repartir hostias como panes. Aquí hay que hacer equilibrios. O no, ¡qué coño! ¿No hemos dicho que Guile, Chun-Li y Cammy? Pues esos tres, que ya hay metraje. ¿Que los otros personajes tienen fans? Pues los sacamos un momento, y punto. Y en escenas comprometidas, donde se vea que luchan, que sufren, que...
(Aquí debería haber una foto de la escena en que Zangief y Honda están luchando cuerpo a cuerpo... abrazados. Nadie ha tenido, según parece, valor de mostrar por Internet tal escena, así que imaginad cómo debe de ser).
... ¿QUÉ COÑO ES ESTO? ¡Pepito, que la broma de la sauna es eso, una broma! ¡Ay, Dios!
Por último, los buenos ganan, gracias a las mil patadas giratorias del belga (este hombre debe necesitar muchas pastillas para el mareo mientras rueda sus filmes). No me extenderé demasiado, tan sólo diré que la película fue mala con avaricia. Lo gracioso del asunto es que el anime del mismo juego tiene buena fama, luego entonces: ¿Qué pasa? Pasa que las películas de acción están hechas con la idea de que entretendrán a adolescentes con acné o en días de lluvia con palomitas, pero los juegos están hechos para rejugarlos una y otra vez, con personajes bien diseñados y carismáticos, en lugar de Stallone y otros bichos.
En fin, eso es todo. Y eso que no he dicho que Kylie Minogue interpretaba a Cammy... ¡Soltad esas sogas!

7 Comments:

Blogger Fëadraug said...

No, si es que la gran diferencia entre Street Fighter el videojuego y "Street Fighter" la película no puede ser más clara. xD

Un juego de lucha no debe poseer mucha historia, aunque se agradece algo de profundidad (ahí tenemos SNK, la primera en preocuparse por ello, aunque luego Capcom no ha querido que sus copiones favoritos les quiten público), pero con cuidado y sin sacar bobadas (*cough*Mortal*cough*Kombat*cough*3*cough*).

Ahora, hay una cosa que sí tiene la película de animación de Street Fighter que no tiene la de imagen real: mayor respeto por los personajes. A saber...
- Ryu es un luchador errante sin un bando claro y que sólo quiere luchar contra los mejores.
- Ken es un chulo y el campeón yanki de artes marciales, además de muy buen amigo de Ryu.
- Chun-Li es una agente china de la Interpol que quiere acabar con Vega / M. Bison, el asesino de su padre.
- Guile es un oficial del ejército del aire estadounidense que trata de vengar la muerte de su amigo Nash / Charlie a manos de Vega / Bison.
- Honda es un luchador de sumo que trata de demostrar la versatilidad de su arte marcial.
- Cammy es una agente del MI-6, aunque en el pasado trabajó para Bison como la Abeja Asesina. En la película hicieron que siguiese bajo control de Bison, aun trabajando para el Reino Unido.
- Fei Long es un actor de Hong Kong también experto en artes marciales y, como no, clon de Bruce Lee.
- M. Bison / Balrog es un boxeador violento expulsado de la competición que trabaja en Shadaloo por el dinero.
- Balrog / Vega es un psicópata ninja narcisista que lleva máscara para proteger su bello rostro.
- Sagat es el eterno rival de Ryu y un conocedor del código de honor del guerrero, pero que trabaja para Shadaloo esperando conseguir esa lucha contra Ryu.
- Vega / M. Bison es malo, malvado, peligroso y maestro del Poder Psíquico... y líder de Shadaloo, que se dedica al tráfico de drogas y otros asuntos aún más sucios.

Pues ése es el respeto que la película con Juan Claudio Pataditas no hay. Luego están las licencias para "sacar personajes", como pasa con Dhalsim, Zangief, Blanka, Dee Jay y T. Hawk... y el cameo de Akuma. xD
Y fíjate que tan fieles fueron que Capcom tomaron prestados elementos de esta película (como el escenario de hierba en el combate de Ryu y Sagat en Street Fighter Alpha 2, que Bison luche con capa en la saga Alpha, las conexiones de Cammy con Shadaloo (sólo insinuadas en Super Street Fighter II), que la cinta roja de Ryu fuese la que llevaba Ken en su coleta cuando tenía el pelo largo...).

Vale, no es que tuviera una historia de la hostia, pero estaba entretenida y bien hecha... La de Juan Claudio sólo tira del nombre y ya está. Más decente era la primera película basada en Mortal Kombat (pero Mortal Kombat Aniquilación es la peste hecha realidad).
Y no todas las películas de animación basadas en juegos de lucha son buenas. Las de Art of Fighting y Samurai Shodown (que no las OVAs basadas en Samurai Shodown 64 II) son horrendas.

11:50 p. m.  
Blogger Tonk said...

Personalmente esta pelicula me parecio un bodrio infumable =_= que cosa mas triste por dios.

En cambio con la de Mortal Kombat me lo paso que te mueres, pillan el esquema de torneo, no queda mal, los actores pegan, y las peleas son buenas...joer si es que casi mejora al juego original xDD

12:56 a. m.  
Blogger degrimol said...

La película de Street Fighter es una mierda como adaptación, pero como comedia es un descojone (Pax Bisonica). La de anime mola porque salen todos igual que en el juego y se dan todos de toñas, que es lo que el fan de Street Fighter quiere coño. La de Mortal Kombat si que es mucho mejor que la de Street Fighter pero da igual, pierde porque no hay gore, y Mortal Kombat es un juego gore, punto.

Sobre lo de las pelis y los juegos hombre, no todas las pelis de acción son malas, también las hay buenas para el espectador exigente. Aunque de todas formas son medios diferentes y que una fórmula funcione en uno de ellos no significa que vaya a funcionar en ambos. P. ej. una película con el desarrollo de Super Mario Bros sería una mierda, o a ver quien es el guapo que hace un videojuego de Memento, por poner un ejemplo de cada.

2:38 a. m.  
Blogger Koopa said...

Hmmm... pues yo recuerdo haber visto hace tiempo una de Street Figther en la que Ryu y Ken eran polis de la secreta o traficantes de nosequé...

Esta no la he visto, pero la habeis puesto tan mal que a lo mejor la veo y todo! xD

7:36 p. m.  
Blogger Ozanu said...

Vamos, que estáis de acuerdo conmigo en todo. Si lo llego a saber, habría pedido a Draug ayuda (para encontrar la foto, que quiero horrorizar al inadvertido lector. XD). Degrimol, en efecto: Todos queríamos ver hostias. Y me has recordado la película de Mortal Kombat, que vi sin haber jugado con la saga entonces. Era entretenida, como tenía que ser.
Y sí, llevas razón, no todas las películas de patadas son del estilo de Seagle y Van Damme.
Y si quieres ver un juego como Memento... Espera si los responsables de Silent Hill se lanzan.

11:30 p. m.  
Anonymous treiral_ said...

en viruete.com ya hablan sobre otra pelicula china de street fighter llamada police cops o algo asi, pelicula casposa donde los efectos malos estan echos a posta XDD loable por ello!

2:59 a. m.  
Blogger Chronium said...

Pero la película de anime (la primera) también peca un poco de sacar algunos personajes que no van con la trama principal solo unos momentos para hacer bonito (en el caso de la segunda es aún mayor, pero en otro sentido, se centra mucho en la historia (historia que no acabé de comprender)).

Pero a mi sinceramente no me trastornó tanto como la película de Super Mario Bros.

8:21 p. m.  

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